El Xerez CD tiene el honor de anunciar el lanzamiento al mercado del Cómic Oficial sobre su Historia: Un Equipo con Historia, una Historia de Primera.
El Xerez CD llegó a un acuerdo con la editorial Lévalo Studio para publicar un cómic sobre su historia. El cómic que está a la venta desde ayer 15 de diciembre de 2009 en quioscos, papelerías, librerías y grandes superficies de Jerez y su comarca cuenta la historia del fútbol en Jerez desde principios del siglo XIX a través de las peripecias de una pandilla de jóvenes amigos jerezanos cuyos protagonistas principales son Adrián y María.
El proyecto surgió después de que algunos profesionales colaboradores de Lévalo Studio participaran en la edición de cómics semejantes para Atlético de Madrid, Sevilla y Betis. Según Christian Suárez, director artístico y guionista del cómic del Xerez CD, tras el ascenso del club a Primera División y con la expectación que se levantó en Jerez, el momento era idóneo para llevar a cabo este proyecto cultural que difunde la historia del Xerez de una forma amena y divertida. La parte editorial del proyecto ha estado supervisada en todo momento por el club y por los dos historiadores jerezanos Rafael Romero y Ramón Molina con lo que el rigor histórico del mismo queda garantizado
Joaquín Morales, Consejero Delegado del club jerezano, ha declarado: " Me complace poder ser protagonista de este cómic donde están reflejados algunos de los recuerdos más gratos de la historia azulina. Es un orgullo invitarte a soñar, a través de las páginas de este cómic, con la gloria y el sentimiento del Xerez CD". Cuco Ziganda, entrenador del primer equipo azulino, también ha querido sumarse a esta iniciativa con estas declaraciones: "Me ha sorprendido gratamente esta iniciativa. Parece una idea bonita. Se demuestra una vez más que esta afición está "enchufada" y lo arropa y quiere como el que más. Felicidades por este bonito proyecto." Por último el capitán del primer equipo Jesús Mendoza ha declarado: "Es un reconocimiento a las personas que durante estos años han formado parte de la historia de este club. Para mí es un orgullo formar parte de esta historia en un año tan importante como este, en el debút histórico en Primera. Gracias afición por vuestro apoyo y aliento."
Con este proyecto cultural el Xerez CD quiere contribuir a divulgar no sólo su propia historia sino la del fútbol en la ciudad de Jerez de la Frontera. El Xerez CD anima a sus socios y aficionados a que adquieran un ejemplar del cómic ya que de esa forma se apoya directamente al Club.
Ilustración realizada para el último número de la revista Training & Development Digest. (que por cierto tiene una preciosa portada de Enrique Lorenzo)
Revisando el metraje de la película Cabaret (Bob Fosse, 1972) he tenido un reencuentro con una de las escenas más redondas en cuanto a la transmisión de una idea que he visto en mi vida.
A pesar de que tradicionalmente esta película está incluida dentro del género del musical, siempre he pensado que el trasfondo argumental tiene más que ver con el drama, y que el hecho de incluir números musicales, tan sólo acentúa este sentimiento dramático por medio del contraste.
No tengo intención de diseccionar la obra al completo, sino una única escena. En resumen esta arranca con dos amigos (Fritz y Bryan) que pasan un día de campo en una fiesta típica alemana. Los parroquianos disfrutan junto con sus familias de buena comida, cerveza y música. Una situación puramente bucólica que se transforma en el momento en el que un muchacho se levanta y empieza a cantar acompañado por los músicos que amenizan el festín.
La Alemania de entreguerras fue seducida por las promesas de bienestar y gloria, de un nuevo amanecer y un futuro dorado para sus hijos. El tema elegido por el muchacho “el mañana me pertenece” no podría ser más apropiado.
Muchos historiadores se han preguntado cómo tal cantidad de alemanes comulgaron con las ideas del nacional socialismo, cómo una nación entera se pudo involucrar en una ideología tan nociva y agresiva para ellos mismos y todos los que les rodeaban. ¿Qué lleva a un pueblo a apoyar a un régimen totalitario?
Desde luego esa pregunta requiere una explicación detallada y compleja. Como no quiero alejarme del comentario de la escena en cuestión, diré que esta ofrece una explicación –de las muchas que se pueden dar dependiendo de las diferentes perspectivas- que resulta meridianamente clara: el apoyo del pueblo se puede conseguir apelando a unos valores morales convenientemente viciados. (Engañándole, al fin y al cabo)
El periodista italiano Indro Montanelli, afirma en su obra Historia de Roma, que el motivo determinante que hizo a los romanos expandirse y sojuzgar a todos sus vecinos fue el convencimiento de que un destino glorioso otorgado por los dioses estaba escrito para los hombres y mujeres de Roma. Esta fe ciega en su destino les convirtió en dueños del Lazio y más tarde señores del mundo conocido.
Esta escena de Cabaret es un verdadero espectáculo audiovisual, en el que paso a paso la gran multitud de los participantes al ágape se ven seducidos por los cantos de sirena nazis.
La margarita se va deshojando poco a poco: el público disfruta del festín, y entonces, de una manera casi accidental, un muchacho rubio, de ojos azules, alto, guapo, apolíneo (ario, en definitiva) entona un hermoso himno que describe una escena perfecta.
El sol brilla, animales felices, flores… y entonces la cámara baja y el espectador descubre que este muchacho no es un cualquiera, la cruz gamada le delata en su brazo izquierdo. El travelling continúa para mostrar el interés de la gente en su música. Todos se concentran en el cantar. Se alternan primeros planos para enfatizar esta atención creciente entre los rostros del público y entonces, sólo entonces, empieza el verdadero mensaje: la gloria aguarda invisible, el mañana me pertenece.
Este mensaje genera una reacción entre el público y los más jóvenes se unen al chico, tal vez por ser los que más rápido se identifican con él. “Despertad, despertad” cantan, y repiten que el mañana les pertenece.
Dos nazis más se levantan entre el público para cantar “Patria, patria, muéstranos la señal”, he aquí el símil de lo que hablaba Montanelli: esta vez no son los dioses quienes le dicen al pueblo el destino que les aguarda (aún), sino los nazis, que se auto identifican con la patria, con el ideal y los valores a través de la voz de un joven perfecto.
Nuestros protagonistas, los dos amigos, se sienten incómodos ante esta manipulación, pero ya es tarde, el público esta hipnotizado. Todos se han unido al himno, excepto un viejo que se niega a levantarse. Él es posiblemente la única persona de entre toda la multitud que vivió la guerra, escuchó esas palabras siendo joven y sabe hacia dónde llevan.
Para cuando se vuelve a repetir la alusión a la patria, el plano es bastante descriptivo, parece una parada militar. La muchedumbre forma alrededor del escenario y el muchacho se yergue marcial, ya sólo hay fanatismo en las actitudes de la gente. Y en medio de la catarsis, como colofón final, este arranca su último velo de la apariencia: ni un infante, ni un cantante, ni un inspirador. Él es un soldado nazi, el miles gloriosus, él es la patria, el heraldo de la verdad. El dios Marte saluda a su pueblo que va a cumplir su destino.
Tal y cómo pinta el asunto, nuestros amigos deciden marcharse de allí. Han sido testigos del vicio de los valores, de un orquestado uso de la manipulación para identificar el nazismo con el futuro y con lo virtuoso. Viendo cómo se las gastan los amigos de Adolf, Fritz le hace una pregunta de la que no espera respuesta a su amigo antes de marcharse, a modo de conclusión “¿Así que aún crees que puedes controlarlos?”
No conozco hasta la fecha una sola ideología política que no te venda la moto para acceder al poder, pero desde luego, la escena de Cabaret deja muy claro la capacidad de manipulación y de engaño que tenía el nacional socialismo, y lo explica tan claramente, que cada vez que la veo se me ponen los pelos de punta. Tanto, que para mi esta es una escena de puro y hermoso Terror.
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Mi última reflexión al respecto, tiene que ver con el cómic. ¿Podré ser capaz algún dia de transmitir con esa potencia al lector un mensaje? No conozco muchos autores que sean capaces de ello, pero cuando los veo siento que estan haciendo verdadero arte.
Después de tener una pequeña charla con los compañeros de estudio, y tras mi última visita al salón del comic de Barcelona, me ha dado por reflexionar sobre el fenomeno friki.
El Frikismo esta de moda desde hace ya un tiempo (bastante, de hecho), y ahora, practicamente cualquier cosa es susceptible de ser nominada como friki. Por un lado, ser friki es una etiqueta divertida y una muletilla cómoda para hablar. Por otro, me da la sensación de que nos hemos acostumbrado demasiado a usarlo y ahora ser friki es como ser un fistro, la propia palabra designa tantas cosas que empieza a carecer de significado. (Bueno, fistro realmente nunca tuvo ningun significado ¿no?)
Pongo un ejemplo de la confusión que produce el uso indiscriminado de la palabra friki:
Caso A: Me llamo Pedro. Me gusta leer tebeos de Lobezno. Cada mes me compro la Patrulla X ----> Friki de Lobezno.
Caso B: Me llamo Jose. Me gustaría tener garras de adamantium en las manos, e ir por la calle cortando cosas. De hecho, me he construido unas en mi casa. Quiero parecerme físicamente al personaje del tebeo y ya le he dicho a mi madre que me voy a cambiar el nombre por Logan en cuanto cumpla dieciocho. ----> Friki de Lobezno.
¿Cómo es posible que los ejemplos de ambos casos se puedan denominar igual? Hasta cierto punto, la descripcion es correcta. Pero claro, tambien seria correcto decir que ambos son seres humanos, una descripción tan general es imprecisa y (en este caso) errónea.
Lo suyo sería decir que Pedro es un aficionado a Lobezno y que Jose es un friki, y esto siendo educados. Yo personalmente diría que Pedro es un aficionado al susodicho tebeo y que jose NO es un friki. Jose es un gilipollas y ya va siendo hora de que le quiten la tonteria de dos buenas bofetadas.
Supongo que el frikismo es una cuestión de grado, y se puede ser sólo un poquito, o se puede ser hasta un punto insano.
En fin, sin querer ahondar demasiado en el tema, ya que no pretendo impartir una clase magistral sobre un tema del que tampoco sé tanto, hago un llamamiento a aquellos que, como yo, no acaban de tener claro a qué llamar friki y a qué no hacerlo. Siempre nos quedaran otros adjetivos con los que hablar mejor (por eso el diccionario es tán gordo)
Y por último, si alguien que se considere friki se ha ofendido (no era mi intención), os dejo una galería de fotos de gentes a los que yo llamaría frikis. (siendo educado, claro). Todas están sacadas de google images buscando "friki". Si buscais "normal", curiosamente, no salen imágenes de gente normal.
Después de llamar gilipollas a Jose, decidió que lo de llevar las garras de Lobezno era una chorrada y empezó a leer tebeos de Superman.
Frikis Japoneses... es que no se me ocurre qué escribir que sea mas gracioso que la propia foto.
Bueno, esto ultimo no hay por dónde cogerlo, pero pensad que este señor tiene una madre.
Y aquí va mi perlita de sabiduría pedante: Esta bien que te guste mucho algo, ¡Pero no te pases coño, que te obsesionas y se te pone el cerebro mohíno!