martes, marzo 16, 2010

¿Te nos marcas un calvo, José Mari?

MacNamara (punki, modernísimo y homosexual) dice que para ser transgresor hay que ser católico y de derechas, Dragó (ex comunista y novelista cultureta) aparece en el dominical del mundo vestido de falangista con una chapita pro LSD, los universitarios (estudiantes del grado superior) abuchean con gritos de asesino a Aznar (antiguo y radical, además de ex presidente), y él les hace un freestyle.
¡Qué pais, donde lo grosero trasciende a Belen Esteban, se extiende hasta el infinito y sólo sabemos llamar la atencion a base del esperpento! ¿Cuándo será noticia un tipo exprese sus ideas sin aspavientos, sin decir tacos o hacer monerías?
Para decir las cosas claritas, no hace falta gritar o ser grosero. No todo vale, señores, y lo digo desde el respeto al arte de la provocación.
P.S.: ¿Y yo porqué meto estos rollos sin pies ni cabeza, estaré en esos días?

miércoles, febrero 24, 2010

Enrique Lorenzo

Basik 100x70cm. Témpera y lapiz conté.
Enrique Lorenzo its a Trademark of Enrique Lorenzo Inc.

viernes, febrero 19, 2010

Fauvismo

Como todo el mundo sabe, el Fauvismo fué nominado de este modo en honor del célebre novelista Gustave Flaubert, conocido mundialmente por su obra Madame Bovarie (del Frances, la señora atontá)
Un dia en una tertulia de café, Matisse y algunos de sus mas conspícuos camaradas dudaban en cómo llamar a esta vanguardia postimpresionista. Grümper Fringler, de padre noruego y madre polaca andaba leyendo la susodicha novela, mientras escuchaba distraido las disgresiones de los otros artístas que allí se habían congregado.
En una de las guardas del libro venía una pequeña reproducción del retrato de Flaubert, seguida de una pequeña biografía. Flaubert era bajito, calvo, tuerto, bigotudo, regordete y con la piel en CMYK. La visión en persona del novelista hizo exclamar a Fringler "Cet homme est plus Fauve" (¡Joder que feo!) en el momento en el que Matisse volvía a preguntar a los presentes acerca de un nombre apropiado para su estilo pictórico.
Matisse quedó encantado con aquella frase, y llegó a un acuerdo con los caballeros del café en adoptar la palabra Fauve (Feo, o "feaco" en terminos coloquiales) como el denominador general de su corriente artística.
Posteo una foto de la última obra de G. Fringler que supuso un antes y un después en esa vanguardia. Este gran artísta sólo vivió 256 años, pero durante los 3 últimos mantuvo una gran producción artística. De estos años nos han llegado sus mejores obras.

miércoles, febrero 17, 2010

miércoles, enero 13, 2010

No leer el post, es muy aburrido.

Este es un fragmento de Balas sobre Broadway que me ha hecho mucha gracia:

- Hace diez años yo secuestré a esta mujer de una vida de clase media en Pittsburg y le he dado una vida desgraciada.

Oye Helen, no le dejes porque es un buen hombre. ¿Sabéis?, creo que las mujeres cometemos el error de enamorarnos del artista. ¡Eh!, ¿me oís vosotros? Nos enamoramos del artista, no del hombre.

- Es que no se puede separar uno del otro.

No, no, no. El artista crea al hombre.

¿El arte crea al artista, el artista crea al hombre? Decía Platón que el artista es un "hombre Dios", poseído por una locura teopática que le permitía generar una creación artística a partir del mundo sensible. Aceptemos entonces esta premisa: El artista crea ambos, arte y hombre (a él mismo).

Sigamos ahora con el razonamiento sobre el diálogo. Ahí tenemos a nuestro artista haciendo su obra y forjando su visión de sí mismo como hombre, sus dos creaciones. Ambas avatares de su verdadero yo, el artista, y por tanto siguiendo la linea platónica, irreales (La apariencia no es la realidad de las cosas).

Al fin y al cabo, tanto "arte" como "hombre" son dos conceptos consensuados socialmente, y no demasiado claros.

Es lo de siempre, si esta película no fuera una comedia, la muchacha hubiera dicho "Nos enamoramos de lo aparente, no de lo real" Suena peor pero es verdad. Esto es aplicable a cualquier genero o condición. Ironías de la vida, lo que nos gusta nunca es lo que vemos, sino lo que nos imaginamos a partir de ello, o lo que se imaginan otros. Y luego nos sorprende llevarnos disgustos, ¡Hay que joderse!

Si es que estamos todos hechos unos artistas. También puede que no haya entendido bien el diálogo.

Por cierto, recomiendo Muchísmo acabar de ver la película y ver la conclusión final a la que llegan los personajes sobre amar al artista o al hombre y qué es lo que realmente aporta la felicidad*

*He escrito muchísmo aposta.